• Coquimbo: La bahía que esconde un tesoro pirata

  • Coquimbo: La bahía que esconde un tesoro pirata

    Durante la época colonial, corsarios ingleses solían atacar nuestras costas, pero con el paso de los años, la tradición oral enriqueció estas historias hasta forjar la fuerte cultura pirata que hoy caracteriza a la ciudad puerto.

    En una hermosa bahía de aguas tranquilas llamada Coquimbo, desembarcaron destacados piratas ingleses, tales como Sir Francis Drake (1579), Bartolomé Sharp (1680) y Edward Davis (1686), quienes sembraron el terror y el pánico en la población costeña. Pese a esto, hoy son protagonistas del patrimonio cultural de la ciudad puerto.

    Según el historiador regional, Patricio Cerda, la identidad pirata de Coquimbo se debe principalmente a la famosa novela histórica “El tesoro de los piratas del Guayacán”, del folclorista inglés Ricardo Latcham Cartwright. La obra narra las peripecias del corsario inglés Francis Drake y sugiere la existencia de un tesoro enterrado en playa La Herradura, el cual aún estaría esperando ser encontrado.

    Con relación a esto, el académico asegura que “el verdadero tesoro de Coquimbo es su gente, aunque esta novela tiene una base verídica, sobre todo por las descripciones geográficas de la bahía de Guayacán, no existen registros del botín, pero el mito es tan fuerte que hizo que los coquimbanos elevaran la figura del pirata a la de héroe”.

    En su libro “Coquimbo, Historia e Identidad: 8000 A.C-2015 D.C.”, el historiador afirma que “Drake fue uno de los 5 piratas que desembarcaron en la bahía de Coquimbo y estuvo a punto de tomar la ciudad de La Serena, que en ese entonces englobaba a la ahora ciudad puerto, lo que finalmente no pasó”. Por lo que se presume que, tras la fallida operación, el corsario no tuvo oportunidad ni ganas de esconder un tesoro en nuestras costas.

    Llegó “charqui” a Coquimbo

    Mejor suerte tuvo el Almirante Bartolomé Sharp. En 1680, se esperaban ataques piratas en los principales puertos del país, por lo que las tropas y armas fueron movilizadas a Concepción y Valparaíso, dejando a La Serena desprotegida. Con estas propicias condiciones, el corsario escondió su barco cerca de la bahía de Coquimbo y con 140 decididos hombres, tomaron por sorpresa a los habitantes.

    Tras su violento paso, cuando los habitantes divisaban la llegada de piratas en la zona, vociferaban a los demás la frase “llegó Sharp a Coquimbo” para alertar un nuevo ataque. Con el paso de los años, “Sharp” se transformó en “charqui”, así nace el conocido refrán, que ahora se entiende como la llegada de visitas imprevistas y desconcertantes al hogar.

    Otra visita no grata fue la del pirata inglés Edward Davis, quien acompañado de 200 hombres intentaron invadir sin éxito la ciudad. Tras 30 horas de duro combate, los piratas se atrincheraron en la Iglesia de Santo Domingo y quemaron sus dependencias, pero sucumbieron frente a valientes soldados y milicianos chilenos-españoles.

    Turismo pirata

    Afortunadamente, los coquimbanos convirtieron las leyendas de piratas y tesoros escondidos en un atractivo turístico. Debido a esto, la Municipalidad de Coquimbo lleva 4 años realizando el reconocido Carnaval Pirata, que reúne los principales atributos de la comuna: la identidad corsaria y el mar, para el gozo de los vecinos y turistas que visitan la región.

    El espectáculo es una fantasía de galeones piratas, adornados con luces que dan vida a las aguas del Océano Pacífico, y culmina con exhibiciones pirotécnicas y shows musicales, protagonizados por diversos artistas locales.