• Reutilizando el agua: Somos el nuevo referente mundial en el tratamiento de aguas

  • Reutilizando el agua: Somos el nuevo referente mundial en el tratamiento de aguas

    Infelizmente, el cambio climático llegó para quedarse y en este contexto, una innovadora alternativa se posiciona como solución parcial para el combate a la sequía y desertificación que enfrenta la Región de Coquimbo.

    Pese a ser líderes nacionales en desarrollo sustentable, nuestra región aún tiene muchos desafíos por resolver, tales como la escasez hídrica. Frente a esta crítica realidad, un grupo de investigadores miembros de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad Católica del Norte (UCN), liderados por Joel Barraza, -ingeniero civil mecánico y experto en Sistemas de Recirculación Acuícola-, y el Dr. Juan Enrique Illanes, -cconsultor experto de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA)-, trabajan en una moderna alternativa para el tratamiento y recuperación de aguas residuales, la cual busca reemplazar las plantas tradicionales de tratamiento y los Sistemas de Agua Potable Rural (APR) existentes.

    Este innovador proyecto, -adjudicado a través del Fondo de Innovación para la Competitividad Región de Coquimbo, FIC-R 2015-, es una adaptación de una tecnología japonesa de bajo costo, realizada con el apoyo de Aguas del Valle, quienes permitieron instalar una planta piloto paralela a su actual emisario en La Serena, ubicado en la calle Cruz del Molino. Este diseño recupera eficazmente recursos hídricos de buena calidad y con un nulo impacto ambiental, mediante un sistema más simple, barato y eficiente, abriendo la posibilidad de dar una nueva vida útil a las aguas residuales.

    Renovando estructuras

    Según Joel, este diseño rompe los paradigmas estructurales de los tratamientos de aguas convencionales, puesto que este sistema no genera residuos, ya que degrada la materia orgánica al punto de hacerla desaparecer. Esto tiene especial relevancia, si se tiene en cuenta que además de lograr que una planta de tratamiento de aguas funcione bien, se debe pensar en qué hacer con los residuos biológicos, que tarde o temprano terminarán en la tierra o en el mar, generando un irreparable daño en el medio ambiente.

    Otra característica innovadora, según el investigador, es que “a diferencia de los sistemas de activos tradicionales que transforman un elemento a través de un proceso bacteriano, acá se trabaja principalmente con procesos metabólicos anaeróbicos, haciendo un balance de energía, por lo que el elemento que está ingresando se percibe como combustible que la misma planta utiliza”.

    Además de esto y en comparación a las plantas tradicionales, este es un proceso más simple y económico, ya que la planta piloto funciona sola, debido a que los mecanismos de degradación que utiliza son 5 veces más eficientes que los procesos aeróbicos de los tratamientos convencionales.

    Planes a futuro

    En cuanto a lo que se espera de este proyecto, Joel asegura que “para empezar queremos implementar esta planta en una población rural de 400 personas, ya que gracias a este proyecto nos dimos cuenta de la creciente necesidad que tienen las comunidades rurales de nuestra región de cambiar sus sistemas APR, los que requieren ser operados y monitoreados por especialistas a diario o de lo contrario colapsan y estabilizarlos cuesta mucho tiempo y dinero”.

    Además de esto, el investigador destaca que como esta tecnología solo existe en Japón y Coquimbo, el implementar esta idea con la ayuda de investigadores japoneses, tendrá enormes implicancias futuras, ya que “junto con transformar a la Región de Coquimbo en un referente mundial en el tema del cuidado del agua, también podríamos utilizar el agua obtenida en el proceso para regar áreas verdes como el Parque Coll, o convertir la Pampilla en un pulmón verde y, al mismo tiempo, dejar de contaminar el medio ambiente”.